COMUNICADO DEL PLANTEL DE RAMPLA JUNIORS

Foto: Adrián Barreto

Comunicado a la opinión pública y a la parcialidad de Rampla Juniors.

Ante los hechos que se dieron a conocer públicamente sobre la difícil situación económica que estamos atravesando y con el único objetivo de informar y esclarecer los acontecimientos vividos a lo largo del año, a socios, hinchas y allegados, hacemos saber:

  1. En marzo de este año (2020) se nos comunica que era el comienzo de un nuevo “proyecto”, con el apoyo de inversores ingleses que se hicieron presentes en las instalaciones del club, con la promesa de satisfacer las necesidades básicas para realizar los entrenamientos y el cobro del salario en tiempo y forma. Esto tan necesario para muchos jugadores del plantel que perciben el salario mínimo de la divisional ($18.000), que a su vez realizan diferentes tipos de trabajos fuera del horario de entrenamientos para poder llegar a fin de mes. Se nos dijo que solo teníamos que pensar en jugar y se trazó el objetivo de ascender a Primera División.
  2. Lamentablemente apenas mes y medio de haber comenzado el “proyecto” nos encontramos con las primeras dificultades en percibir nuestro salario, a causa de la imposibilidad de los inversores ingleses de girar el dinero del exterior.
  3. Debido a las deudas que mantenía el club de los años anteriores, convivimos hasta las últimas horas del día previo al debut con la incertidumbre de perder nuestros trabajos y de no participar del torneo, con todo lo que ello conlleva. Situación que se repite de igual manera al día previo del comienzo de la segunda vuelta del torneo. Además nos enteramos que los inversores ingleses que habían estado frente a nosotros prometiendo un futuro auspicioso, ya no iban a continuar. Esto fue negado en su momento y se nos dijo hasta el día de hoy que el “proyecto” continuaba.
  4. Mencionar también la cantidad de hechos desgastantes para cualquier futbolista profesional que generan un continuo clima de preocupación; como la carencia de lugares apropiados para entrenar por falta de pago como por ejemplo la Escuela Naval, el pésimo estado de nuestra cancha debido a su continuo uso, el lavado a cargo nuestro de la ropa de entrenamiento, la falta de medicamentos básicos para nuestra atención, ausencia de médico, falta de respaldo económico y de materiales para el tratamiento de lesiones, las deudas con los funcionarios del club que están en el día a día luchando con nosotros, salidas tardes en viajes al interior por falta de pago a la empresa contratada, la falta de duchas con agua caliente, etc…
  5. Dicho todo esto y no habiendo cumplido con lo prometido, lo único que se exigió fue el pago de los salarios en tiempo y forma. Esto tampoco se cumplió, por lo que nos vimos obligados a interrumpir los entrenamientos todos estos meses ya que la mayoría de los jugadores no podían pagar el boleto, combustible o simplemente debían aumentar la carga laboral fuera del fútbol para llegar a fin de mes y mantener sus cuentas al día. Esta medida generó pérdidas de entrenamientos importantes para preparar la competencia, corriendo siempre en desventaja con nuestros rivales de turno. En oportunidades juntarnos el mismo día del partido, como en los casos contra Albion y Juventud en segunda rueda.
  6. Ante el desgaste que se vivió día a día todo este tiempo, se produjo la renuncia del cuerpo técnico en plena competencia.
  7. Por último, resaltar que este plantel no dejó que todas estas dificultades penetren al interno del grupo. Por lo contrario las usamos de motivación, manteniéndonos siempre fuertes, unidos y en SILENCIO, saliendo a cada partido a dar la cara por el compañero y la camiseta. Jugando bien o mal pero siempre dejándolo todo. Gracias a esto nos mantuvimos siempre en puestos de play off, inclusive por momentos peleando por el ascenso directo. Terminamos en el 3er lugar y en una semifinal por el ascenso. Si queda algo de “proyecto” en todo esto, es nuestro sueño de lograr el ascenso.

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